4 ago. 2012

Las novedades de julio (Parte 2)

No, no nos hemos equivocado de mes. Nos hemos demorado, pero no nos equivocamos de mes. Se trata, precisamente, de las últimas cosas que nos llegaron durante el mes de julio.

Entre ellas, cabe destacar especialmente los álbumes. No tanto por un ejercicio de nostalgia, que también, sino por cómo el propio formato evidencia unos modos y maneras de relatar una historia. Por ejemplo, tenemos la tercera entrega de Ella Mahe, que lleva por título la que no tiene nombre, y que Netcom2 pone a nuestra disposición. Esta vez Maryse Charles, Andre Taymans y J.F. Charles, sus autores, nos acercan al trabajo de Ella como restauradora. También de Netcom2, pero con otro tono, tenemos a Margot, Las diosas de la ruta; de Olivier Marin, E. van Der Zuiden y Metapat. Donde entre bronceados y espacadas románticas se aborda la intriga detrás de un campeonato de rally donde Margot se inicia como piloto en un Citroen DS para la cuenta Michelin.


También de Norma nos llegan álbumes, aunque estos de corte abiertamente fantástico. Uno de ellos es el volumen 3 de Servitud, El adios a los reyes, donde Fabrice David y Eric Bourgier acotan un universo fantástico con dragones, sirenas, ángeles y hadas que está a punto de desaparecer para dar lugar a la servitud eterna. Imposible no leerlo como una alegoría de los tiempos que corren. Aunque por otro lado, llega la segunda entrega de Barracuda, que lleva por nombre Cicatrices, y donde Jean Dufaux y Jeremy articulan accion, aventura y traicione en torno a un grupo de piratas que han de tratar con mercaderes de esclavos y lugares de mala vida como tabernas y prostíbulos. Todo esto, en torno al diamante de Kashar.



Ya dejando de lado el formato, pero siempre con el sentido de la maravilla mirando hacia el divertimento, llega una nueva entrega de 30 dias de noche. Cuyo título De nuevo, la noche abunda en la necesidad de sobrevivir. Incluso cuando aparece por en medio un Golem. No bromeo. Un golem. Entonces: una historia Steve Niles dibujada por Sam Kieth, donde un grupo vampiros caníbales se enfrenta a un golem. Qué más se puede pedir.


Tumor, o la última persecución de un detective moribundo. Frank Armstrong va a morir. Pronto. El mismo día en que le es diagnosticado un cáncer cerebral incurable, Frank recibe una oferta de trabajo: encontrar a la hija desaparecida de un mafioso y traerla de vuelta a su padre. Una misión que se convertirá en una carrera llena de confusión a causa de los síntomas provocados por el tumor, pero también en su última oportunidad de redención. Joshua Hale Fialkov y Noel Tuazon renuevan el género negro con una historia de ritmo trepidante y grandes dosis de intriga que te enganchará desde la primera página. Nominado al Premio HARVEY y al Premio EISNER a la mejor obra recopilada de 2011.



Por la parte que le toca a los superhéroes, cuyo hogar es, en realidad, la planta de abajo (como bien saben los habituales), este útlimo mes nos ha llegado, desde Aleta y Dolmen nos llega un tomo en tapas duras de Invencible. Ultimate Collection Vol. 01, que se compone de los 5 pruimeros números escritos por Robert “walking dead” Kirkman y dibujados por Nate Bellegarde.



Para toda la vida, de Goupil y Claudio Stassi se ubica en un lugar extraño, difícil. Es otra, sí, otra Novela gráfica que abunda en la tercera eda. Pero, ésta vez, es sobre una historia de amor que en cuenta regresiva por la edad de sus protagonistas: “Fernand y Edith llevaban cincuenta años casados. En todo este tiempo, nunca se habían separado, ni una sola noche. Su amor era el mismo del primer día, incluso después de jubilarse y decidir ir a vivir a una residencia de ancianos. Llevaban una vida feliz, pero no podían soportar la idea de que uno de los dos muriera antes que el otro, por eso decidieron irse de la mano, como habían hecho toda la vida.” Ahí lo dejo.



Vuelve Tardi y encima lo hace con algo que se publica por primera vez en la lengua de Cervantes. Se trata de Juegos para morir, volumen que retrata un entorno de miseria y trapicheos donde el crimen parece ser la única salida. Así, un grupo de amigos comprende que el homicidio de una anciana les permitirá hacerse con un dinero, luego de vender sus joyas, para luegor huir lejos de un barrio que no les ofrece nada. Pero la vida criminal no es tan sencilla como esperaban.

También va de amigos el primero volumen de la colección Kiss Comix de La Cúpula, lugar donde la líbido y el erotismo han ido a parar luego del cierre de la revista del mismo nombre. Dicha colección se inaugura con Cuatro amigas de Atilio Gambedotti, obra donde Anita, Helena, Marité y Sibila: “el cuarteto más morboso y excitante que ha dado nunca el cómic para adultos”.

Por parte de ponent mon nos llega 1968 - Un año de rombos de Juan Álvarez. Un álbum donde el autor indaga, mediante viñetas, entendiendo la escritura como Montaigne la entendía: como una manera a la que recurre el autor para conocerse mejor. Así, este libro se conforma también como una formulación de la primera generación audiovisual. Miembros de una generación “que se lo montaron para ser felices y que lucharon contra los 2 rombos de la tele y contra los dos rombos de la vida, esa que prohibía tantas cosas”.



Por la parte que le toca al humor, dos nuevos recopilatorios dan el pego estos días. Se trata de Zits #14 ¡Arranca! donde Jerry Duncan, de la mano de Jerry Scott y Jim Borgman, aprende a conducir. Nadie que no haya visto comedia americana para jóvenes durante los últimos 20 años puede pensar que no ese punto de partida garantiza momentos hilarantes. El segundo volumen es Más Burka babes, de Peter de Wit. Volumen que intenta responder las siguientes preguntas: ”¿Qué se esconde debajo del burka? ¿Quién habita bajo tan oscuro atuendo? ¿Las mujeres que lo visten tienen sentido del humor?”.


Nadie sabe muy bien por qué siempre se acaba ejercitando la nostalgia (si alguien tiene alguna idea al respecto, le conmino a ponerla por escrito en la casilla de comentarios, pero la cosa, de momento, es que es conveniente celebrar la aparición de La noche de siempre y Fin de semana, de Ramón de España y Montesol, dos volumenes que por vez primera aparecen en una edición conjunta y que de alguna manera vienen a explicitar lo que fueron los 80’s en Barcelona para un grupo de “burgueses urbanos a los que la realidad los mata”. Con prólogo de Isabel Coixet, nos llega esta reedición de un álbum que, según su editorial, EDT, “treinta años después, mantienen su capacidad evocadora y su cuestionamiento de nuestros modelos de vida más vigentes que nunca.”



Alicia en el país de los monos es un pastiche de mucho cuidado y de gran alegría, con un excepcional sentido de la maravilla. Guionizado por Tebo y dibujado por Keramides se cuenta aquí la historia de una Alicia, sí, la del País de las maravillas, que tiene amnesia y se encuentra en el país de los Monos que la toman por Tarzán. Puro divertimento. Una maravilla, vamos.


También dentro de lo que viene a ser el humor, pero más escorado hacia la sátira está Mongolia ¡Hot!, el extra para julio y agosto de la revista satírica Mongolia. “Impreso en papel rosa, el número cuenta con una portada realizada por el prestigioso ilustrador Miguel Gallardo, y entre sus temas destacan una colección de fotografías de las vacaciones de los políticos españoles; un repaso a la colección de vinilos de César Vidal; un análisis de la indumentaria de la derecha española y algunos consejos de moda para el guerrillero urbano.” Lo que viene a ser humor necesario e incontestable.


Ya casi para terminar, la buena de diábolo, tan empeñada como está en darnos a conocer todo aquello que hace y publica Bastièn Vives, nos trae Videojuegos que el jóven francés ha hecho junto a y Merwan Chabane. Esta vez “se adentra esta vez en el mundo de los videojuegos, y en clave de humor trata asuntos que todo buen aficionado ha vivido -o sufrido- alguna vez en sus propias carnes”. Lo cual implica poner en cuestión una serie de clichés que rodean al aficionado a las maquinolas. De mucho reir.


Y, ahora sí, por último, tenemos Como dibujar y pintar Chibis de Joanna Zhou que no es un cómic pero que sí puede venir muy bien como pasatiempo veraniego: “Los chibis son personajes propios del estilo manga. Fáciles de reconocer por sus cabezones y sus proporciones exageradas, resultan adorables y, además, son muy fáciles de dibujar. Este libro contiene todo lo que hay que saber para crear simpáticos chibis, con secuencias paso a paso de más de 40 atractivas figuras.” Una auténtica guía de estilo.




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