4 ago. 2014

Propuesta del día: Binky Brown conoce a la virgen María de Justin Green (La Cúpula, 2011)



Esta vez la propuesta es de una obra bizarra. Y lo es en sus dos acepciones: tanto en la francesa como en la castellana. En serio, Binky Brown conoce a la Virgen María es un testimonio del underground norteaméricano deliciosamente raro y extremadamente valiente. Tanto por los desvaríos que la fiebre de la pulsión sexual provoca en el protagonista, un estado de constante neurosis, tanto por la construcción de un esperpéntico baile en el abismo, continuo y delirante, tanto por subrayar que  lo grotesco y lo ridículo son parte indivisible del cotidiano. 

Así, esta obra de Green se recrea en la escisión entre la experiencia y la doctrina católica, construye una historia donde el inconsciente se hace vívido y nos consigna las constantes de su pasado sin nostalgia y sin recurrir a la identificación. 

Con una voluntad de estilo que sobrepasa, con creces, los supuestos del medio “allí y entonces”, Green logra depositar sus vivencias en “el aquí y ahora”  con una gran voluntad de innovación. Lo dice Art Spiegelman en el prólogo a esta preciosa edición de La Cúpula: la obra de Green no sólo se presenta como una obra importante de por sí, sino por lo que significa de cara a validar la sofisticación del cómic. Sofisticación que, en los últimos tiempos, ha encontrado en la autobiografía los códigos paran ensanchar los límites, para experimentar con las posibilidades del medio, etcétera.

Llegados a éste punto, quizás sea pertinente conjugar la doble lectura que permite el volumen. Es decir: si bien el “allí y entonces”, que esboza Spiegelman y que Green subraya en su digresivo epílogo, hace que la obra cobre una dimensión contingente: hay algo en su factura y en su construcción que sobrevive al tiempo. Por eso lo proponemos/recomendamos hoy, primer lunes del mes. 






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