22 jul. 2015

No hablamos lo suficiente del talento de Alison Bechdel


La espera está precedida, entre otras cosas, por el éxito de Fun Home (Mondadori, 2008), sí, pero no nos esperábamos que Alison Bechdel fuese capaz de poner en cuestión incluso aquello que dicho volumen no dice ni acota, pero sugiere, al construir ¿Eres mi madre? (Mondadori, 2012). En esta nueva e interesante nueva incursión en lo que supone la vida en compañía, Bechdel no sólo responde a contrastando a sus progenitores sino que incluso abunda en lo que supuso el proceso de creación de ese contraste, en cómo todo aquello que aconteció antes y durante la creación de Fun Home no sólo tuvo repercusiones en su trabajo, incluso en la manera en la que es leído, sino que además retrata aquí las tensiones internas y externas con las que tuvo que lidiar al intentar reconstruir la historia de su padre —que siempre es, además, la historia de una familia—, al narrar cómo vivió y por qué, sin olvidarse de cómo murió y por qué. 

Pero no todo aquí es un relato de corte autoficcional o memorialístico que apunte a construir una imagen casi mítica de la autora, no. Se trata más bien de una atenta puesta en cuestión de las resonancias entre vida y lectura, entre vida y obra; entre el riesgo que arrastra la construcción de una obra que puede afectar a los cercanos y en cómo en la gestión de ese dolor se esconde el verdadero motor de la historia que este nuevo volumen viene a plasmar. O que sostiene, explícitamente, intentar plasmar. Hay algo casi morboso en ese sentido, Bechdel abunda insistentemente en ello, y tiene que ver con el intento de ajustarse a la realidad sin por ello generar fisuras en la red de relaciones en torno a la cual construye su vida. Pero esa morbosidad esconde algo más que la necesidad de decir la verdad, su verdad: Bechdel sostiene este intento con interesantes soluciones narrativas —diríamos, casi exclusivas del medio— que inciden en retratar los distintos ecos acompañados de las más intempestivas consideraciones, reflexiones e interpretaciones; elementos que en conjunto invitan al lector a no confundir la contradicción con la incertidumbre, pero, sobre todo, a no negar ninguna de éstas facetas. 

Una última cosa: también se trata de un libro donde se propone que la memoria se comparte y contrasta, por eso es nuestra propuesta para hoy jueves.

No hay comentarios:

Publicar un comentario