12 nov. 2012

Dos entrevistas a Keko


Como por aquí somos muy de recomendar el trabajo de Keko, no podemos evitar hacernos eco de dos entrevistas publicadas al hilo de Ojos que ven, su más reciente álbum.




P: Con quien bailas mucho es con los géneros, con la serie negra, el terror, el western, la ciencia-ficción... Lo haces con mucho afecto y rendido a sus capacidades, pero mantienes una reflexión constante acerca de sus códigos y llegas a cuestionarlos. ¿No temes que eso ponga distancia y te lleve al resabio?


R: Lo mejor de bailar con los géneros es que es más fácil conseguir que el lector entre en la historia sin tener que dar demasiadas explicaciones porque ya se encuentra con escenarios y códigos que conoce. Lo que yo trato es de inocular código malicioso en el sistema para tomar el control del mismo sin que aparentemente deje de funcionar como lo venía haciendo toda la vida. El peligro consistiría, si no lo haces con la suficiente cautela, más que en el distanciamiento (que no es algo malo en sí), en acabar cayendo en la parodia inane o en el pastiche infame. La clave está, como todo en la vida, en hacerlo con cariño.

Rubén Lardín para Vice



P. Durante los años 80, época de modernidad, apuestas por un enfoque clásico del dibujo que mantiene su vigencia perfectamente.

R. La modernidad de los ochenta fue un espejismo producido por el aluvión de artistas que se pusieron a hacer tebeos porque estaba de moda y cuya aportación al medio, en mi opinión, fue bastante escasa. Fue, sin embargo, la época en la que se consolidaron autores de tebeos que ya venían apuntando cosas grandes desde la época del underground y los fanzines. Fueron también los años de explosión (y posterior desintegración) de las revistas, quizá la última en la que se pudo vivir de hacer historietas en España. En cuanto a mí, la elección de unas formas clásicas para contar historias se debe a mi gusto personal por los géneros y los autores que hicieron grande este medio.


Infame & Co para Bilbao 24 Horas.

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