6 abr. 2013

Tres grandes novedades tres



de Fuencisla del Amo y  Francisco Solé Romeo 

“La familia de Hugo” es un libro con las características de álbum infantil; ilustraciones de gran formato y un breve texto. La historia es sencilla. El personaje principal, Hugo, un niño de alrededor de seis años, hijo menor de una familia acomodada, vive desatendido por sus padres y martirizado por sus hermanas mayores. Nadie del entorno familiar se interesa verdaderamente por él. El personaje recorre desolado y perdido las habitaciones de la mansión familiar en busca de su salvación personal y afectiva. La trama explora también la riqueza y complejidad de las relaciones entre los seres humanos basadas en la bondad y el afecto sin los a veces sofocantes lazos de la sangre. Los dibujos realizados por Francisco Solé sobre fondo negro son como decorados de una obra de teatro en la que los focos iluminan de forma misteriosa y evocadora los personajes y su ambiente, haciendo emerger de la penumbra el drama.




de Robin Wood y Eduardo Risso.


Toledo, fines del siglo XV. El Ángel tiene un destino que cumplir. En la cuna recibió una marca con un hierro candente. También recibió el afecto de mendigos, ladrones y asesinos. Aprendió a pasar hambre, a sufrir engaños, a cavar tumbas. También ejercitó el valor, la lealtad y la justicia. Ya adulto, se dispone a cruzar el Atlántico en las naves del almirante Colón. Una vez allí, entre sueños de oro y sueños de plomo, el Ángel buscará su destino. 





de Guy Delisle

Ganador del premio al mejor álbum de 2012 en Angoulême por Crónicas de Jerusalén, el autor quebequés se adjudica, para mayor disfrute de sus lectores, el papel de padre irresponsable y canalla
Tras varios años de viajes por el mundo, que le han inspirado obras como Shenzhen, Pyongyang, Crónicas birmanas y Crónicas de Jerusalén, Guy Delisle cambia de registro en esta Guía del mal padre, en la que “todo es casi 100% verdad”. Delisle se muestra a sí mismo como un padre que cuenta a sus hijos historias terroríficas o les da consejos no exentos de surrealismo... El autor quebequés se desata con un humor que ya se anticipaba en sus obras anteriores.

Olvidar por dos noches consecutivas dejar una moneda debajo de la almohada de su hijo que ha perdido un diente y justificarlo diciéndole que el ratoncito Pérez está desbordado de trabajo, negarse a compartir con su hija sus cereales importados preferidos y tratar de convencerla de que sus Chocapic son mejores, fingir cortarse un brazo con la motosierra para asustar a su hijo no son acciones propias de un buen padre.

Guy Delisle juega con nuestro sentimiento de culpa y se adjudica, para mayor disfrute de sus lectores, el papel de padre irresponsable y canalla. Delisle se divierte pervirtiendo el imaginario infantil y actúa como un adulto mezquino ante sus hijos sin prestar atención a las consecuencias de su proceder y del contenido de las historias que les cuenta. 

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