21 may. 2013

¿Y si nos quitan lo bailao?

La pregunta, dada la coyuntura en la que nos encontramos actualmente, no deja de ser pertinente. Para nada. Y mucho menos cuando avanza un quehacer, el de LeRaúl, abrasivo y sumamente interesante, más preocupado por invitar al lector a preguntarse (y no engañarse al responderse) por aquello que nos rodea y que determina nuestra vida cotidiana.

Así que por eso, y porque en Barcelona venimos de un finde largo, hoy os recomendamos el último volumen de Autsaider Cómics, editorial de fabuloso buen hacer y con un catálogo que esperamos siga engrosándose tan guapamente como hasta ahora.
LeRaúl (Madrid, 1976) firma unas viñetas de actualidad que da gusto mirar y remirar. Siempre llevan una doble lectura y por supuesto, siempre llevan recado. Más allá de la obviedad tristona filodepresiva que inunda la prensa, LeRaúl se recrea en unas cuidadas ilustraciones coloristas en las que se descojona bastante de cómo nos hacemos los suecos ante el parte meteorológico de lluvia cuando en realidad nos están meando encima. Sus chistes han sido publicados en el periódico Diagonal, en Yorokobu, en el corrosivo TMEO y en Monográfico, entre otros, pero donde realmente empezaron a ser reconocidos fue acompañando el blog de Ramón Lobo. LeRaúl trabaja mucho para publicidad, y aquí le tienen, mordiendo la mano que le da de comer, ciscándose en el sistema, en la engañifa y en el cometarros al que estamos sometidos por todos los lados. ¿Es un infiltrado?, ¿un agente doble? Sea lo que sea LeRaúl ha dado con las metáforas visuales, los símiles y los anacolutos necesarios como para que sus reflexiones te lleven del pasmo a la sonrisa pasando por la mala hostia en fracciones de segundo. En “¿Y si nos quitan lo bailao?LeRaúl hace una crónica atemporal de la codicia, el vacile y el desdén que se traen unos cuantos. Del hasta dónde vamos a llegar, del cuánto más vamos a tragar, “¿Y si nos quitan lo bailao?”, pues a lo mejor ahí ya es cuando se nos hinchan las pelotas definitivamente y se lía la marimorena, o no, vaya usted a saber.

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