23 oct. 2013

Lo clásico

Quizás lo hemos dicho alguna vez, quizás nos estemos repitiendo, pero lo cierto es que cierta pulcritud formal de lo clásico y una acentuada vocación por la aventura o el sentido de la maravilla es muy necesaria de vez en cuando.

Aquí dos ejemplos para hoy, miércoles:


Las investigaciones de Margot:
de Olivier Marin y Callixte

Pisa, primavera de 1962. Margot y Louis disfrutan de su viaje de novios. Durante un paseo romántico por una playa de la Toscana, descubren unas piezas de coche que ha traído la tormenta. Estos elementos pertenecen a un Fiat 500. Margot está convencida de que los restos del coche siguen en el fondo del mar. Para gran pesar de Louis, decide desentrañar este misterio y va tras las huellas de un antiguo piloto que se quedó parapléjico debido a un accidente en un rally. ¿Quién es realmente este hombre? ¿Un as del volante con una carrera truncada en plena gloria o un golfo de poca monta?


Jhen
de J. Martin, J. Pleyers y H. Payen

Milán, 1436. Fin de la estación fría. Unos viajeros llegados desde Francia son recibidos en audiencia por el dueño del lugar, el duque Visconti. Jhen Roque y el joven abad Francesco Prelati están en misión confidencial en nombre de Gilles de Rais. Su tarea es llegar a la ciudad de Venecia para encontrar un manuscrito de Roger Bacon, de un valor incalculable. El célebre filósofo inglés anotó en este código inestimable el compendio de sus conocimientos astrológicos, cabalísticos, botánicos y, especialmente, alquímicos… Aunque el ducado de Milán estaba oficialmente en guerra contra la republica de Venecia y su aliada florentina, el principal comandante del duque, el ambicioso e inquietante caudillo Francesco Sforza, proporciona a Jhen y a Prelati un salvoconducto par llegar hasta Venecia. Tiene como amigo personal al propio hijo del Doge de Venecia, Jacopo Foscari. Es así como los franceses, tras días de viaje, llegan al fin a la famosa ciudad, tan poderosa que el mundo entero la conoce por su sobrenombre: la Serenísima. Como es habitual en el universo de Jacques Martin, esta nueva aventura de Jhen destaca por su preocupación por la veracidad y su sentido del detalle. Jean Pleyers muestra el escenario de Hugues Payen con una minuciosidad y una destreza literalmente excepcionales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario