2 abr. 2014

Perfecto miércoles...

Es compicado saber si el hecho de que el panorama editorial de cómic esté cada vez más estrechamente vinculado a su primo el literario tiene que ver con lo de la novela gráfica o con qué, pero en ocasiones uno de deja de preocuparse de este tipo de matices y pasa a disfrutar de la enorme maravilla que acaba de publicar Impedimenta, un ejemplo más que de adaptación de traslación de espíritu de una obra a otro medio. Una transmigración, digamos, y se trata de...



de Martin Rowson

Tristram Shandy es una de las novelas más curiosas, complejas y cómicas de la literatura inglesa. Así que quién mejor que el dibujante e ilustrador Martin Rowson, un autor de estilo personalísimo, anárquico, para adaptar la obra maestra de Laurence Sterne al cómic, en lo que constituye una de las cumbres del género. De la mano de Rowson recorreremos los vagabundeos del caballero Tristram Shandy, el de la nariz chata y las digresiones inagotables, quien, junto con su extraño tío Toby, recorre los tortuosos senderos del infinitamente complejo mundo de Sterne. En esta adaptación, Rowson ofrece un punto de vista perversamente moderno, casi deconstructivo, por el que desfilan una versión cinematográfica del Tristram Shandy firmada por Oliver Stone, una ballena que vomita barcos, un navío lleno de críticos, el novelista Martin Amis y hasta el mismísimo T. S. Eliot. Además de un montón de narices.


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